CLAUDIO MAGRIS: «Las respuestas intolerantes a las actuales transformaciones del mundo son peligrosísimas y bárbaras y obstaculizan gravemente —con cerrazones de toda índole— ese proceso de formación de una nueva y más auténtica universalidad; un proceso entusiasmante, porque por primera vez en la historia, a través de un diálogo que va más allá de cualquier frontera, está naciendo o podría nacer, aun entre mil peligros y horrendas distorsiones, una universalidad verdaderamente universal, expresión de las civilizaciones de toda la tierra y no solo de Occidente o de Oriente»