EUGENIO D'ORS: «No cesaremos nunca de combatir esa manera geográfica de comprender la crítica, residuo, mitad y mitad, de las absurdas teorías sociológicas a lo Taine y de los tendenciosos nacionalismos políticos; con sus propinas, además, de complicidad permanente en la frivolidad turística y en la indolencia gacetera. Obstinadamente, en los estudios históricos o en las polémicas ideológicas, nos hemos empeñado en aplastar los lugares comunes de un Watteau, tan francés, o de un Goya, tan español, o del sabor al terruño, que dicen tener la patética escultura religiosa castellana —que venía de Borgoña—, o del “estilo catalán”, que ha acabado por encontrarse en los muebles estilo Reina Ana, regalados a sus amigos por los capitanes de velero que navegaban hasta las costas de Inglaterra; o, igual, de “la autonomía” de los primitivos flamencos o de la pretensión suiza, argentina o chilena, de tener un “arte propio”, un “arte nacional”...»