AKRAM AYLISLI: "Cuando en 2012 publiqué Sueños de piedra y el presidente de Azerbaiyán la declaró “antipatriótica”, mi vida se convirtió en una pesadilla. De inmediato me quitaron la pensión y los honores literarios. Mi mujer y mi hijo perdieron sus empleos. Eliminaron todas mis obras de las bibliotecas y de los manuales escolares. Muchedumbres de azeríes hicieron quemas públicas de mis libros. Y el partido Müasir Müsavat prometió 10.000 manat (unos 10.500 euros) a quien me cortara una oreja”.